Es algo que es fácil de hacer.
Detrás de cada sonrisa hay una razón. Por mi parte puedo decirles que he hecho
todo tipo de sonrisas. ¿Saben de qué les hablo cierto? Claro que sí. Es muy fácil
de entender, porqué todos lo hemos hecho. Pero hoy en particular quiero
platicarles sobre una sonrisa en específico. Esa sonrisa que te emociona y a la
vez te desmorona. Y no, no hablo de una sonrisa de amor. Es esa clase de
sonrisa que es más que solo amor. Es algo que tiene tanto significado que la
humanidad aun no le ha dado un nombre a tal sentimiento y que nada mas lo expresamos
con una simple y sencilla sonrisa. Aunque es simple es la más especial de
todas. Por ello no todas las personas tienen el honor de conocerla ni de
hacerla.
Hablo de esa sensación de
inseguridad, alegría, nostalgia, miedo, alegría y felicidad que cuesta imaginar
que haya tantos sentimientos dentro de ti y al mismo tiempo. Es una explosión
tan masiva que puedes sentir como esos sentimientos forman un enorme remolino
dentro de tu corazón y cada respiro te hace temblar por eso que estas experimentando,
tu cuerpo no sabe qué hacer con todo eso, con todos esos sentimientos revueltos
que forman un nuevo sentimiento y es entonces cuando lo trasforma en una
sonrisa. En una simple y única sonrisa.
Seguir tus sueños. Intentar lo
que siempre has querido. Visualizarte como lo que quieres ser, como lo que
siempre has querido ser. Y saber que si vas por ese camino, por ese incierto
camino, de una u otra forma lo vas a llegar a ser. Vas a lograr lo que siempre
has soñado. Saber que vas a ser una de las pocas en el mundo que sigue sus
sueños y dirá “valió la pena”, es lo
que te hace sonreír de ese modo. Arriesgar tanto. Dejar de lado los tabús, los
fetiches y que te dejen de importar las opiniones ajenas eso es lo que te
comienza a dar miedo. Salirte del camino por el que todos van, y darte cuenta
de que iras solo por un buen tramo. Y darte cuenta de que “tal vez” avances poco mientras los otros “tal vez” lleguen a alcanzar cosas más rápido que tú. Es entonces
cuando lo haces, sonríes. Sonríes por que serás uno de los afortunados que está
siguiendo su sueño. Mirar el camino y ver como tus ojos solo alcanzan a ver un
diminuto punto al final del camino y pensar que aun te falta mucho para llegar
al final. Pero sonríes, porque eso es una gran motivación, ¿para que luchar por
algo que alcanzaré tan pronto? Es mejor que mi sueño dure mucho y que el camino
sea tan largo como mi vida y tan prometedor como lo son mis expectativas.
De esa sonrisa es de la que les
quería hablar. De la mejor de todas. De esa sonrisa que pocas personas logramos
hacerla. Porque solo a pocas nos queda tan gran bendición en el rostro.
He dado ya el primer paso y ya he
comenzado a andar por mi camino, por el camino que sé que es mío, el que
siempre había estado ahí pero me negaba a andar por él. Por ese miedo a perder,
y ahora me doy cuenta de algo ¿qué puedo perder?, si algo sale mal, lo vuelvo a
intentar y si el camino no me gusta al final de todo, al menos sabré que es lo
que no me gusta. Y eso, ya es ganancia. Aunque estoy segura de que por este
camino jamás me cansaré. Es mi sueño es mi motivación para vivir y seguir
adelante soy yo alcanzando mis sueños y cubriendo mis propias expectativas, sin
barreras y sin mascaras. Soy yo. Y me gusta esta nueva sonrisa.